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Cerebro Reuniones

Llego a cada reunión preparado. Al salir, dicto lo que hemos hablado y el acta y las tareas llegan solas a mi cerebro digital.

Dicto, no graboUna app en el móvilLa preparación, antes de la reuniónTranscripción en casaEl acta, con ClaudeUna nota por tareaHecha con Claude Code
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Reuniones · buscar por persona o entidad
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Semana cada reunión es una estrella: dorada si ya se celebró, azul si está por venirReuniones todas mis notas de reuniónNueva la nota, con el título que se propone solo

Capturas de la app con una reunión de demostración: personas, entidades y datos inventados.

01

El problema

Desde 2023 documento mis reuniones de trabajo en mi cerebro digital con una regla muy sencilla: una reunión, una nota. Siempre con el mismo nombre (persona, entidad y fecha) y los mismos datos arriba. Hoy son más de 500.

Pero documentar bien cuesta. Antes de una reunión, para saber qué hablamos la última vez, tenía que buscar las anteriores a mano. Y al salir, el acta se escribía cuando encontraba el hueco. A veces tarde. A veces nunca.

Grabar las reuniones no era la solución.

«No grabo las reuniones: la gente no quiere.»

Lo que quería era sencillo de decir: que ninguna reunión de mi agenda me llegue sin preparar y que ninguna se quede sin documentar. Sin grabar a nadie.

02

El ciclo de una reunión

Cuatro momentos, y los cuatro leen y escriben en el mismo sitio: mi cerebro digital.

Cada paso lo hace quien mejor lo hace. Yo pongo la voz. La IA hace el resto, y cada una en lo suyo.

Antes

La preparación

Una IA mira mi agenda, crea la nota de cada reunión y escribe un resumen de lo hablado en las anteriores.

Claude ↓ lee reuniones y fichas
Al salir

Dicto yo

Abro la reunión en el móvil y cuento, con mis palabras, lo que hemos hablado. Un par de minutos.

Mi voz ↓ guarda el audio junto a la nota
En casa

De voz a texto

Mi ordenador pasa el audio a texto. El audio no sale de casa.

Whisper, en mi ordenador ↓ añade la transcripción
En la nota

Acta y tareas

Una IA convierte el dictado en el acta y saca mis compromisos como tareas, cada una en su nota.

Claude Opus ↓ escribe el acta y las tareas
Mi cerebro digitalla nota de la reuniónfichas de personas y entidadesel audiouna nota por tarea
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Antes: llego preparado

Si la reunión está en mi agenda, su nota existe antes de que llegue. Una IA (Claude) lee la agenda, descarta lo que no es una reunión de verdad (cancelaciones, festivos, bloqueos o citas personales) y crea la nota con estado «planificada».

Para prepararla busca en mi cerebro digital la ficha de la persona, la de su entidad y las reuniones anteriores con ellos. Y escribe un briefing: una hoja de preparación con el contexto, lo que se habló la última vez, los cabos sueltos y qué llevar pensado.

Así queda un briefing

Tercera reunión con Elena Vidal, de la Fundación Pleamar, para la jornada del 20 de noviembre.

La última vez: el programa estaba casi cerrado, con dos ponentes por confirmar. Le pedí el logo en buena calidad para la web, y no consta que haya llegado.

Desde entonces: la sede pide la distribución de mesas con un mes de antelación, y la imprenta necesita el programa definitivo diez días antes.

  1. Ponentes pendientes.
  2. Volver a pedir el logo.
  3. Fecha para abrir inscripciones y lanzar la web.

Ejemplo con datos inventados.

Si la reunión no estaba en la agenda, la creo yo en la pestaña «Nueva». Personas y entidades se autocompletan desde mis fichas, el título se propone solo, y si alguien no tenía ficha, la app se la crea vacía para completarla después.

Una reunión planificada abierta en la app, con su briefing
La reunión de hoy, con su briefing
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Al salir: dicto, no grabo

Nadie queda grabado. Solo mi voz, cuando la reunión ya ha terminado.

Con las notas que he tomado a mano y los recuerdos todavía frescos, abro la reunión en el móvil, pulso «Grabar» y cuento lo que hemos hablado. Un contador marca el tiempo. Al pulsar «Parar», el audio viaja a mi ordenador de casa y se guarda en mi cerebro digital, junto a la nota, para poder escucharlo cuando quiera.

Si un día prefiero escribir, «Añadir temas» pega lo que teclee en la nota. Y si yo ya había escrito algo, la IA no lo toca: mi texto manda.

Dictando el resumen de la reunión desde la app: contador en marcha y botón Parar
Dictando al salir de la reunión
  1. Abro la reunión

    Desde la pestaña Semana o desde el buscador.

  2. Dicto

    Tema a tema, como se lo contaría a un compañero.

  3. El audio llega a casa

    Se guarda en mi cerebro digital, enlazado a su nota.

  4. Whisper lo pasa a texto

    El modelo de voz a texto de OpenAI, que es abierto y funciona en mi ordenador.

  5. Claude escribe el acta

    En unos minutos, la nota tiene su acta y sus tareas.

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Después: el acta, sin inventar nada

Aquí trabajan dos IA, cada una en lo suyo. Whisper transcribe en casa. Claude Opus, de Anthropic, convierte esa transcripción en el acta con unas reglas muy estrictas: primera persona, una viñeta por tema, lenguaje llano y nada inventado.

Lo más importante es cómo enlaza. En mi cerebro digital, cada persona y cada entidad tiene su ficha, y el acta enlaza con ellas. Pero la app le pasa a Claude la lista de fichas que ya existen, y solo puede enlazar esas. Lo que suena raro, no lo adivina: lo marca en amarillo para que yo lo revise.

La nota de la reunión en la app, ya celebrada, con el acta escrita y una duda marcada
El acta, ya en la nota
Lo que oyó Whisper

«…Tercer tema, la sede. El Auditorio Rivera nos guarda la sala grande, con 180 butacas, pero piden la distribución de mesas antes del 15 de octubre. Cuarto tema, la difusión. Acordamos abrir las inscripciones el 5 de octubre. Quedo en revisar con Clara Bennett el texto de la web y enviárselo a Elena antes del 2 de octubre…»

Lo que escribió Claude en la nota
  • Programa casi cerrado. Faltan dos ponentes por confirmar y Elena Vidal Roig se encarga de llamarles esta semana.
  • Sede: el Auditorio Rivera nos guarda la sala grande, con 180 butacas, pero pide la distribución de mesas antes del 15 de octubre.
  • Difusión: acordamos abrir las inscripciones el 5 de octubre. Reviso con Clara Bennett el texto de la web y se lo mando a Elena Vidal Roig antes del 2 de octubre.

Fíjate en dos detalles. Whisper oyó «Rivera» donde yo dije «Ribera», y Claude, en vez de enlazar por su cuenta, lo dejó marcado. A mi compañera Clara la oyó «Bennett»: como ese nombre no coincide con ninguna ficha, se queda en texto normal, sin un enlace inventado. Y Elena, que sí tiene ficha, sale enlazada.

Nota de tareaRevisar con Clara el texto de la web y enviárselo a Elenavence el 2 de octubre · sale de la reunión
Nota de tareaEnviar a la imprenta el programa definitivo de la jornadavence el 10 de octubre · sale de la reunión

Mis compromisos salen como tareas, cada una en su propia nota, con su fecha y enlazada a la reunión de la que sale. Lo que se compromete a hacer la otra parte (Elena llamará a los ponentes) queda en el acta, pero no es tarea mía.

Resultado real de la app sobre una reunión de demostración, con personas y datos inventados. Solo se ha resaltado el formato.

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Una ventana sobre mi cerebro digital

La app no tiene datos propios. Lee y escribe mis notas, con las mismas reglas con las que las escribo yo.

La nota es la base de datos

Si cambio una reunión en Obsidian, la app lo ve. Si la app escribe, lo veo en Obsidian. No hay nada que sincronizar.

Una plantilla manda

Cada reunión se escribe siempre igual: mismo nombre, mismos datos, mismas secciones. La app y la IA siguen esa plantilla, como yo.

Toca solo lo que cambia

Añade el acta en su sitio y respeta el resto de la nota. Nunca borra una nota ni un audio.

Todo enlazado

Cada reunión apunta a la ficha de la persona y a la de su entidad. Desde una persona veo todas las reuniones con ella, y así se prepara la siguiente.

El audio no sale de casa

No grabo a nadie, y mi dictado se transcribe en mi ordenador. Lo que sí sale es el texto, porque Claude lo necesita para escribir el acta.

Solo desde mis dispositivos

La app no está publicada en internet. Se llega a ella por una red privada entre mis dispositivos.

07

Qué es una PWA y cómo se instala

Lo que llamo app es, en realidad, una PWA (aplicación web progresiva). Es una página web que el navegador sabe instalar como si fuera una app: tiene su icono en la pantalla de inicio, se abre a pantalla completa y no pasa por ninguna tienda de aplicaciones. Funciona en el iPhone, en el iPad, en Android y en el ordenador.

La mía vive en mi ordenador de casa. El móvil no guarda las reuniones: solo enseña lo que le manda el ordenador, que es quien lee y escribe en el cerebro digital, transcribe y llama a la IA. Y se actualiza sola: cada vez que la abro, comprueba si hay una versión nueva.

Red privada · conectado

Unir el móvil a mi red

Una app de red privada, instalada una sola vez en cada dispositivo. Fuera de esa red, la dirección no lleva a ningún sitio.

mi-ordenador/reuniones

Abrir su dirección

En Safari, en el iPhone o el iPad. En Chrome o Edge, en Android o en el ordenador.

Copiar Añadir a pantalla de inicio

Añadirla al inicio

iPhone: botón Compartir y «Añadir a pantalla de inicio». Android: menú ⋮ e «Instalar aplicación».

Reuniones

Ya es una app

Con su icono, entre las demás. La primera vez que dicto, pide permiso para usar el micrófono.

0

Reuniones grabadas. Solo mi voz, al salir, y el acta llega sola a mi cerebro digital.

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Antes y después

Antes
  • Para preparar una reunión, buscaba a mano las anteriores.
  • El acta se escribía cuando encontraba el hueco, o no se escribía.
  • Mis compromisos se quedaban dentro del texto de la nota.
  • Documentar dependía de sentarme delante del ordenador.
Después
  • La preparación me espera en la nota antes de la reunión.
  • Dicto al salir y el acta se escribe sola, sin grabar a nadie.
  • Cada compromiso mío es una tarea con fecha, en su propia nota.
  • Lo hago desde el móvil, nada más salir, en un par de minutos.
09

Cómo creció

  1. Una reunión, una nota

    Empiezo a documentar cada reunión de trabajo en mi cerebro digital, siempre con la misma plantilla. Sin ese orden, nada de lo que vino después habría sido posible.

  2. Nace en una tarde

    La monto con Clowe, mi IA, en Claude Code. En mi diario quedó así: «Vemos el Mundial de Fútbol 2026. Aprovecho para actualizar el cerebro digital. Monto un Cerebro Reuniones». Antes de dejarla escribir en mi cerebro digital, la probamos en una copia.

  3. Los primeros dictados

    Las primeras reuniones reales, dictadas al salir. Ese día escribí: «es un gusto, la verdad».

  4. Cada tarea, su nota

    Las tareas que salen del acta pasan a ser notas propias, como el resto de mis tareas, y el acta sigue reglas más estrictas.

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Qué he aprendido

  1. Primero la plantilla, después la app

    La IA puede escribir junto a cientos de notas sin estropear nada porque todas siguen la misma estructura.

  2. La nota es la base de datos

    Al no tener datos propios, la app nunca se descuadra con mi cerebro digital. Lo que cambio en un sitio está en el otro.

  3. A la IA hay que atarla a lo que existe

    Darle la lista de fichas que ya existen y obligarla a marcar las dudas, en vez de adivinar, es lo que hace que me pueda fiar del acta.

  4. Dictar, no grabar

    La gente no quiere que la graben. Y para escribir el acta basta con lo que cuento yo al salir.

  5. Primero, en una copia

    Antes de dejar que una app escriba en mi cerebro digital, la pruebo en una copia de ensayo.

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